sus ojos achinados en un intento de claridad,
su cabello negro contrastando con su rostro,
los labios finos sin mucho que contar.
Las manos nerviosas e inquietas,
sus pies helados buscando calor,
su mentón casi rozando su pecho,
mirando sus zapatillas camina sin razón.
Tatuajes de terciopelo adornan su piel,
escondiendo el pasado que le apena,
disfrazada detrás de unas falsa sonrisa,
viste colores oscuros para sentirse segura.
Lleva un par de gafas para esconder sus ojos,
suele usar pañuelos para proteger su corazón,
siempre está cantando sin razón alguna,
a veces ríe a carcajadas sin explicación.
Le gusta el cielo en cada tono del día,
ama las papas fritas y el helado de piña,
le tiene miedo a los fuegos artificiales,
pero cree en el amor tan fuerte como nadie.
Su personalidad es inconstante,
le gusta imaginar un mundo perfecto,
también desaparece de la vida por algunos días,
dormiría una eternidad si en sus manos estuviera.
Le apasiona la música tanto como dormir,
canta en la ducha como si fuera un concierto,
siempre aprende cosas nuevas,
es dispersa como nadie pero sigue siendo ella.