Justo en el comienzo de la tormenta,
insensata es mi posición,
diluida entre el polvo,
mi sentir destruido por el estruendo.
Los primeros temblores llegan,
el ir y venir de tanta ira,
desatada está la consciencia,
mirando caer mis sueños.
La cima del cielo distingo,
estropeado el sendero por la catástrofe,
mis pies a medio camino,
la mente cansada del hielo.
El retrato de mi escalera,
desmesurada de realidad,
sin limitaciones previstas,
la perfecta mentira que me hace caer.
Ese vacío está por consumir,
solo quiere quitar mis latidos.
robarme los suspiros,
dejarme morir al fin.
martes, 24 de junio de 2014
domingo, 1 de junio de 2014
Solo sumergirse
Estremecida cada fibra de mi cuerpo,
un ir y venir de sensaciones adormecidas,
el rastro de una elocuente pérdida,
aquella sentencia auto producida.
Prisionera de mi propia mente,
desentendida por volar sin guía,
quizá solo dibujadas están mis alas,
esas plumas suaves que por dentro sangran.
De la nada llegaste aquí,
pero ¿puedo confiar en ti?,
sintiendo así la conjetura en mi pecho,
lo estruendoso que se vuelve mi juicio.
Esclarecido falsamente el sentir,
buscando una razón para engañar,
no sé si subsistir a costas de la razón,
o solo dejarme arrastrar por mis sentimientos.
Temores constantes no dejan de fluir,
quiero juntar mis parpados,
sentir mi latir acelerado por ti,
y disfrutar el momento que estás frente a mi.
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