Estaba la suave niebla posada junto a la larga espera de ese muchacho que parecía perdido entre tal abrumador ambiente que se desenvolvía en aquel lugar. El triste árbol rojo que parecía estar a solo unos metros era solo una sombra de aquél triste arbusto negro que se veía en una triste & larga agonía.
Mirando a su alrededor pudo darse cuenta del tan largo camino que recorrió para llegar allí, comenzó a pensar, comenzó a hundirse en un largo & profundo mar de sentimientos.
Comenzó a divagar, de un momento a otro se inclinó sobre sus piernas temblorosas & gritó como si deseara que alguien lo escuchara, comenzó a llorar desoladamente, se puso a pensar en las venenosas mariposas negras que se posarían en cada momento que estuvo rodeado de tanta calma & felicidad, que en su momento llenaban su rostro de gestos de alegría. Pero en ese momento él se sentía como un muñeco de plástico fingiendo & queriendo hacer lo que el resto espera de él, sintió rabia de no estar adaptado ni sentirse parte de lo que precisamente en ese instante estaba viviendo, quizá no era de esa época, quizá no pudo encontrar a las personas indicadas con las cuales debía relacionarse, quizá simplemente estaba cegado por el oscuro umbral que buscaba desesperadamente tener una saluda de escape.
Comenzó a nublarse de un momento a otro, el mareo comenzó a adormecer el cuerpo del muchacho, tanto así que dejó que su luz se fuera, la dejó apagarse, abandonó el umbral que lo perseguía cada vez que lo quízo dejar & simplemente abandonó su mente "racional".
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