-¿Te queda alguna duda?.- Sus cuerpos se estremecieron en una danza que los dos sabían que estaban bailando, pero ninguno de ellos lo quería admitir, él comenzó a mirar el reloj que se detenía por ese tan esperado momento, la inseguridad se fue apoderando cada vez más de él, no sabía que responder, solo sabía que lo que había escuchado en ese instante era algo que estuvo esperando por un largo tiempo. -Sí!- dijo él, ella frunció el ceño sin saber a que se refería, cuando él agregó -¿por qué esperaste tanto tiempo para decírmelo?-, los ojos de la muchacha se llenaron de lagrimas, en su mente solo podía pensar en el miedo e inseguridad que sentía en ese momento, creía que las señales de él eran confusas, por eso no se lo pudo decir antes, pero un leve sentimiento de orgullo se asomó en ella y dijo: -¿Porqué tenía que ser yo la que rompiera el silencio y no tú?-, el muchacho era una persona tímida, sabía que lo que ella estaba diciendo era lo correcto, él tenía miedo del rechazo de ella, pero sabía que era su oportunidad para decirle todo lo que pasaba por su cuerpo cuando la tenía enfrente.-Eres la persona más linda que eh conocido en mi vida, creo que te ganaste cosas de mi que nadie más ha logrado ganar, si no te lo dije antes es porque tenía miedo, miedo de escuchar salir de tu boca algo que me hubiera herido, pero ahora que sé que me correspondes...-, ella posó un dedo en los labios del chico, lo quitó lentamente y comenzó a besarle.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario